Curiosidades: ¿se puede acariciar un erizo?

Más allá de todas las formas de chistes que han aprovechado esta situación, particularmente, en dibujos animados y en gags de películas humorísticas, la verdad es que sí se puede. Si bien en general se supone que a los erizos no les gusta que "les acaricien las espinas" no tenemos que olvidarnos que "las espinas" forman parte de su sistema reflejo-defensivo por lo que tiene fuertemente suceptible al contacto, por lo que es entendible que hasta que el animalito pueda dominar la situación de sentirse plenamente a resguardo de cualquier elemento hostil el acariciar sea dificilmente entendido como lo que nosotros entendemos por "caricia". Resumiendo, no se trata de que no les gusta si no que de buenas a primeras "su cuerpo alerta" no las entiende como tal si no como posible agresión hasta que el animalito puede concebirlo como una acción destinada a agradarle y no a agredirlo.
Para acariciarlos es necesario sostener al erizo con suavidad (evitar todo tipo de hostilidad o brusquedad que para el erizo es lo mismo) y permite que se desenrosque en nuestras manos tranquilo. Es importante que lo dejemos explorar nuestras manos y brazos, y sobre todo darle el tiempo necesario para que el animal se sienta cómodo y libre de cualquier amenaza, es en ese momento cuando comenzará a sentirse comodo tras cerciorarse que puede moverse a sus anchas.
Si uno ha tomado esos recaudos llega el momento de poder acariciar al erizo a lo largo de toda la espaldas y aunque algunos disfrutan que los rasquen entre
las espinas se trata de un mimo que debe ganarse en base a la confianza mutua. No hay que olvidarse que hay personas que ponen su mano adentro de la boca de su perro, pero no es algo que han hecho desde el primer día: ese nivel de confianza toma tiempo en lograrse.
Advertencia: jamás levantes a un erizo de cualquier forma que signifique que tus dedos podrían quedar en el medio de sus espinas si decidiera enrrollarse. El estar en medio de una bola de erizo es una experiencia extremadamente dolorosa. Y si uno no es impaciente puede tener mucho cariño de parte de esta peculiar mascota. La mayoría de los erizos aprenderán a subirse a tus manos a partir de cobrar familiaridad. Luego una vez en tus manos, puedes pasar a tu amigo a tu pierna (te recomiendo colocar una toalla por protección), o sobre el pecho.
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