Biografía:

Elena Ivanovna Diakonova, nació el 7 de septiembre de 1894 en Kazan (Rusia). Poco se sabe de su vida, pasó su infancia junto a tres hermanos. Su padre murió cuando Elena tenía 11 años. Tiempo después su madre se volvió a casar con un abogado, y gracias a él Elena pudo recibir una muy buena educación.
Elena termina sus estudios en el instituto femenino M. G. Brukhonenko con un promedio alto, y un decreto del zar le permite trabajar como maestra de primera enseñanza y dar clases a domicilio. Pero Elena padecía de tuberculosis y en 1912 se agrava su salud, por lo que su familia decide que Elena se interne en el sanatorio de Clavadel, en Suiza para tratar su enfermedad.
Pero ¿quién fue esta mujer? Elena Ivanovna Diakonova, fue una de las grandes musas de la historia de la humanidad. Pero ¿por qué su nombre todavía no suena al oído como una referencia fácil? Porque Elena pasó a la memoria de todos, simplemente por su seudónimo: Gala, que se lo regaló su primer marido Eugène Grindel, más conocido como Paul Éluard. Pero la verdadera popularidad con este sobrenombre llegará de la mano, o de la boca de su segundo marido, que tan fascinado estaba con esta misteriosa mujer y no podía dejar de repetir Gala.
Paul Éluard conoce a Gala en el sanatorio de Suiza. Ambos tienen la misma edad y comparten una loca devoción por la literatura. En 1914 reciben el alta, y luego de 3 años se casan. En 1918 nace Cécile, única hija de Gala. Pero pronto Gala confía el cuidado de Cécile a su suegra, con quien se quedará gran parte de su vida.
El matrimonio de Gala con Paul Éluard viven intensos años en la capital francesa, donde asisten al nacimiento del Dadaísmo. Éluard se relaciona con los creadores de la revista Littérature: André Breton, Philippe Soupault y Louis Aragon. Gala asiste también a algunas de sus reuniones. Éluard, inspirado por su joven esposa, junto a André Breton, Louis Aragon y Max Ernst, crean el grupo surrealista, la vanguardia más revolucionaria de aquella época.
Gala entre 1922 y 1924 mantiene una relación con el mejor amigo de su marido, Max Ernst, que la pinta en numerosos retratos. Paul Éluard cansado de este "ménage à trois", parte a recorrer el mundo. Luego de tiempo de silencio, Éluard intenta reconciliarse con su mujer, pero ella se niega a dejar a su amante. A pesar de Éluard, vuelve a convivir con Gala y su amante. Al morir el padre de Paul Éluard y dejarle una importante fortuna, Gala se encargó de gastar en sus viajes y aventuras amorosas.