La llama olímpica y sus portadores

La llama olímpica y sus portadores

 

La llama olímpica y sus portadores


 Viene del artículo: La llama olímpica 

Los medios de transporte que pueden llevar la antorcha olímpica pueden ser un: automóvil, barco, bicicleta, motocicleta, trineo de perros, caballo, etc. Por las noches, la antorcha se deposita en un caldero especial hasta el otro día, cuando un atleta al finalizar el recorrido de un tramo bastante corto con la antorcha encendida debe encender la antorcha del siguiente atleta.

Los elegidos para llevar la antorcha son seleccionados por los patrocinadores y los organizadores olímpicos. Cualquier persona puede hacerlo, siempre que sea mayor de 14 años y pueda llevar la antorcha por lo menos 400 metros. Generalmente la decisión de qué persona llevará la antorcha se basa en las contribuciones que haya hecho la misma por su respectiva comunidad y representen, en alguna

medida, el lema de los Juegos Olímpicos correspondientes.

Aunque son muy renombradas las personalidades del mundo deportivo, artístico hasta políticos que han llevado encendida la llama olímpica; la mayor parte del recorrido de la antorcha es llevada a cabo por ciudadanos anónimos de todo el mundo. Y se considera un gran privilegio ser elegido como portador de la antorcha.

Cada participante que deba transportar la antorcha olímpica va acompañado de: una caravana con agentes de seguridad, un equipo médico y periodistas, como así también de antorchas extra por si la que lleva se apaga.

La antorcha olímpica nunca es una sola, que deba realiza el viaje de Grecia hasta el Estadio Olímpico designado, sino que son muchas réplicas de la original. Se pueden llegar a construir entre 10.000 a 15.000 réplicas de antorchas para que cada uno de los atletas que se van relevando en lo largo del recorrido posea una. Al final de su carrera, cada atleta puede comprar la antorcha que ha llevado en su pequeño recorrido.

La identidad del último atleta que lleve la antorcha, después del largo recorrido por diversas partes del mundo, se suele mantener en secreto hasta el último momento; aunque, generalmente, suele ser un atleta olímpico, una personalidad del mundo deportivo o un miembro destacado de la comunidad.

Este último atleta entra en el Estadio Olímpico de la ciudad anfitriona, corriendo alrededor de la pista del Estadio y enciende el pebetero, indicando el comienzo de los Juegos Olímpicos. La llama olímpica permanecerá encendida en el pebetero hasta la ceremonia que marca el cierre de los Juegos.


Continúa en el artículo: Los Juegos Olímpicos Modernos 

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Autor: Zuleycka Baviera
Fecha de publicación: 29-01-2011 07:28:01
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