La llama olímpica

La llama olímpica

 

La llama olímpica


 Viene del artículo: El origen de la llama olímpica

En la actualidad se llevan a cabo una serie de “rituales”, como una forma de conmemorar aquellas raíces históricas: la antorcha olímpica se enciende varios meses antes del comienzo de los Juegos Olímpicos, iniciando su viaje desde Olimpia (Grecia), es decir, lugar de origen de las competencias.

El acto se realiza en las ruinas del templo de Hera. Se lleva la llama en un caldero hasta el altar, donde luego una actriz representa a una sacerdotisa del templo vestida con una túnica. Ella enciende la llama olímpica del primer atleta, empleando la misma técnica que los antiguos griegos, o sea, un espejo parabólico que concentra los rayos del sol. En el caso que el día de encender la antorcha el cielo estuviera cubierto, la “sacerdotisa” deberá encender el fuego olímpico, con una llama encendida un día soleado anterior a la ceremonia. En el caso de los Juegos Olímpicos de Invierno, la antorcha se enciende en el monumento de Pierre de Coubertin (quien instauró las Olimpiadas Modernas en 1896) cercano al Estadio de Olimpia.

El Comité Olímpico Internacional (COI) establece el recorrido, desde Olimpia a su destino en el país donde se celebren los Juegos ese año, los medios de transporte, las paradas que se realizarán y el lema de la antorcha olímpica.

El diseño de la antorcha está a cargo de un diseñador o un grupo de artistas, y su propuesta ha sido seleccionada por el COI. El diseño y la elaboración de la antorcha puede llevar uno o dos años, luego se la expone a

diversas y rigurosas pruebas con el fin de garantizar que la llama olímpica arda constantemente y que pueda soportar condiciones ambientales adversas.

Aunque el diseño de la antorcha olímpica cambia en todos los Juegos, posee elementos básicos como combustible para mantener la llama olímpica encendida y pueda ser visible a plena luz del día, un sistema de canalización de ese combustible para que la llama salga por la parte superior de la antorcha, un diseño aerodinámico que sea ligero (entre 1,4 y 1,8 kg.) y seguro para el portador.

Generalmente la antorcha se transporta por avión de país en país (como no se permiten ningún tipo de llamas, la antorcha se guarda en un contenedor espacial); luego pasará durante un día de atleta en atleta en una ciudad determinada.


Continúa en el artículo: La llama olímpica y sus portadores 

Sobre el autor

Conectado:
Puntaje: 152
Artículos: 244
Nombre: Zuleycka Baviera
Mini bio: Me interesa escribir sobre moda, cocina, literatura, crítica literaria e historias de diferente índole, personajes históricos reales o imaginarios y sobre la buena música.
Social:

Sobre este artículo

Autor: Zuleycka Baviera
Fecha de publicación: 27-01-2011 07:28:01
Visitas: 800 visitas
Comentarios: 0
A personas le ha gustado el artículo y a no les ha gustado

Más artículos de Zuleycka Baviera
Ver todos

  • Envianos tu comentario

    Tu nombre:
    E-Mail:
    (no es publicado)
    Comentarios:
    Avisarme si responden mi comentario:
    Suscribirme al boletin:
    Código de seguridad:

    Otros autores en CulturaReviu