Los Juegos Olímpicos Antiguos

Los Juegos Olímpicos Antiguos

 

Los Juegos Olímpicos Antiguos


 Viene del artículo: El origen de los Juegos Olímpicos Antiguos 

Se considera que la duración de la celebración de los Juegos Olímpicos Antiguos era de seis días y que las distintas competencias eran alrededor de 23, sin incluir los concursos musicales o culturales. El espíritu agonístico de los griegos se reflejaba en las diversas competiciones; existían tres tipos de agones, lucha donde se enfrentan dos adversarios: agones atléticos estaban conformados por: carreras, salto de longitud, lanzamiento de disco, lanzamiento de jabalinas; agones luctatorios compuestos por: lucha, pugilato, pancracio; agones hípicos: carreras de carros; el pentatlón y concursos de heraldos y trompeteros.

Un año antes de los Juegos Olímpicos, los atletas que deseaban participar debían entrenarse en su polis. Y un mes antes de que comiencen los Juegos, los atletas realizaban el entrenamiento reglamentario en Elis (ciudad situada a 50 Km. de Olimpia). Al llegar a Olimpia, ante el altar de Zeus, los atletas, padres y hermanos hacían un juramento que no iban a infringir en nada contra los Juegos Olímpicos. Como así también los atletas debían realizar un juramento declarando que durante 10 meses sucesivos habían seguido estrictamente las normas del entrenamiento.

Los vencedores de las distintas competencias recibían sus premios en el templo de Zeus. Los premios que recibían eran honor y gloria, dándoles como objeto simbólico de su triunfo coronas de laurel, ramas de palmera, cintas de lana o a veces, alimentos para toda la vida. Y al regresar a su polis los vencedores eran recibidos como héroes, donde poetas y oradores narraban sus hazañas.

La organización de los Juegos, tanto la dirección técnica como la administración, estuvo en manos de la Bulé de Olimpia (o Consejo Olímpico), la cual se encargaba de elegir a los jueces y podía castigarlos si tenían un mal desempeño de su función.

Los

jueces de los Juegos Olímpicos, llamados Hellanódicas, permanecían en este cargo durante una Olimpíada (aunque podían ser reelectos), tomaban su cargo 10 meses antes de la celebración de los Juegos y se encargaban de supervisar los entrenamientos, inspeccionar las instalaciones, dirigían las diferentes pruebas y condecoraban a los vencedores.

Luego de la conquista de Roma a Grecia, ellos también participaron de los Juegos Olímpicos, pero comenzó una decadencia progresiva de los Juegos; a pesar de que los espectáculos multitudinarios continuaron organizándose, quedaron muy lejos los ideales que inspiraron a las competencias griegas.

En el año 393, se realizaron los últimos Juegos Olímpicos de la Antigüedad; por decisión del emperador Teodosio I. En aquella época el cristianismo se adoptó como religión oficial del imperio, y por lo tanto se tildó a los Juegos Olímpicos de paganos. Y en el 408, tanto Teodosio II y Honorio, emperadores de los imperios romanos de oriente y occidente respectivamente, decretaron la destrucción de los templos y lugares dedicados a dioses “paganos” en Olimpia.

Continúa en el artículo: El origen de la llama olímpica 

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Autor: Zuleycka Baviera
Fecha de publicación: 24-01-2011 07:28:01
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    Tekla Pérez dijo hace 25 dias:
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    La organización de los Juegos, tanto la dirección técnica como la administración, estuvo en manos de la Bulé de Olimpia (o Consejo Olímpico), la cual se encargaba de elegir a los jueces y podía castigarlos si tenían un mal desempeño de su función.

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