¿Cómo planificar una clase? (1º parte)

Educación y Técnicas Expositivas:

¿Cómo planificar una clase? (1º parte)    

Viene del artículo: ¿Cómo funciona el tiempo lógico-argumentativo “Desenlace”?

En los artículos previos hemos presentado los pasos previos a tener en cuenta para planificar una clase; veamos ahora en qué consiste una planificación de una clase; y para ello recordemos que dijimos que una clase tiene que ser clara, concisa y trasmisible al punto tal de que le sirva de herramienta a quien la recibe, de manera tal de que este pueda reutilizarla, cuestionarla o bien, aprovechar sus articulaciones en parte o de manera global para leer un autor, conformar una postura crítica, etc.

a) La planificación de una clase.

 

1. Interpretación de la Consigna.

La clase se planifica en función de una consigna dada sea por el profesor que nos ha encomendado una clase o bien, en el caso del profesor, respecto de las directivas de la cátedra en función de cierta materia o contenidos.

De esta consigna obtenemos el formato que ha de tener la clase tal y como hemos descripto en “los pasos previos” a tener en cuenta para planificar una clase;  es decir; de qué manera presentaremos la clase, si en una sola entrega o en varias sucesivas, el nivel de discernimiento de nuestros receptores, en qué consiste lo que hemos de presentar como clase, y cuál es el objetivo de dar la clase; en función de la consigna que se nos haya sugerido o impuesto.

2. La adopción del formato de la clase.

Así por ejemplo, podemos decir que trataremos un tema que es completamente nuevo para nuestros receptores, que tiene una función suplementaria respecto del contenido y lineamiento de la cátedra y que el fin de esta es contextualizar por comparación y contraste cierto contenido del cual los alumnos tienen cabal conocimiento.

En función a estos datos que resultan de la interpretación de la consigna podemos elegir un formato para la clase.

De buenas a primeras nos damos cuenta que para cumplir con lo que hemos predefinido el formato a elegir será una clase expositiva, basada en un paralelismo o en un contraste comparativo.  

 3. Mecánica del recorte del tema a elegir.

Supongamos que el tema sobre el cual va a versar nuestra clase en función de la temática propuesta por el profesor o la cátedra respectiva es por ejemplo: cultura y adolescencia.

Dado que nuestra clase será paralela al desarrollo de las clases dictadas por el profesor y dado que, por lo mismo tendrá un carácter suplementario respecto de los contenidos dados, y el objetivo de nuestra clase será presentar un tema que permita contrastar a los alumnos el tema desarrollado en nuestra clase con los conocimientos que ya disponen, podemos hacer un recorte más específico en cuanto al recorte en sí y más amplio en cuanto al espectro de contenidos que podemos abordar.

Por ejemplo; supongamos que el tema “cultura y adolescencia” tenemos que presentarlo dentro de una materia de marketing que cuya unidad en curso trabaja “La reacción del consumidor medio”.

 4. Adopción de un recorte

Para adoptar un recorte determinado conviene realizar una lista de todos aquellos recortes que se nos ocurran como si hiciéramos un “torbellino de ideas”; por ejemplo:

El comportamiento de las tribus urbanas en la actualidad

Los criterios de la asunción de identidad en el adolescente de los ‘80

Estereotipos adoptados y estereotipos propuestos.

Etc.

Como vemos, tenemos una pequeña lista que en principio tiene la apariencia de ser partes del mismo tema es decir que se incluyen en él por lo que en principio, el recorte está bien realizado.

¿Cómo adoptar un recorte?

La respuesta es simple; problematizándolo. Es decir, llevándolo a la categoría de nudo, ya que el nudo es la piedra basal de la estructura que nos proveen los tiempos lógicos. Una técnica sencilla para obtener una problematización cuando no se nos ocurre es lisa y llanamente mezclar dos o tres elementos de nuestra lista, siempre teniendo en cuenta la referencia del objetivo de nuestra clase.

Por ejemplo: El estereotipo en los ’80 Vs. las tribus urbanas de la actualidad. Si trabajamos un poco mejor este cruce, podemos a la vez obtener algo más específico, (recordemos que nos dirigimos a alumnos que poseen conocimientos previos). Entonces podemos elaborar esta frase y situar en un mismo plano lo que hemos de comparar por ejemplo:

¿Cómo se da el paso de la barra de amigos de los ’80 a las tribus urbanas de la actualidad?

¿Se puede hablar de tribus urbanas en la década de los ‘80?

Barra de amigos, tribus urbanas ¿una conducta estereotipada?

Etc.

Continúa en el artículo: ¿Cómo planificar una clase? (2º Parte)    


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Nombre: Joseph Gautmi
Mini bio: Me interesa reflexionar sobre el comportamiento humano, las ciencias y el arte en general, desde diversos lugares, desde la psicología al marketing, la educación, la escritura, y la buena música.
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