Historia de Alemania:
La Weltpolitik del Kaiser Guillermo II

Viene del artículo: Historia de Alemania: Guillermo II: Ambición de gloria
El Kaiser Guillermo II, luego del despido de Bismark, implementó un cambio de estrategia a nivel de la política internacional, llamado Weltpolitik (política mundial) con el que buscaba una mayor participación de Alemania en los asuntos del mundo colonial.
La Weltpolitik era una política más agresiva y belicista que tuvo como consecuencia: en primer lugar, el alejamiento de Rusia, a causa de que Guillermo II no renovó en 1890 el Tratado de Reaseguro (concluido por Bismark en 1887). Este tratado consistía en una posición de neutralidad de Alemania con respecto a Rusia si llegaba a existir un enfrentamiento de Rusia con Austria, y a su vez una neutralidad de Rusia hacia Alemania, en el caso si el Imperio se enfrentara con Francia. En segundo lugar, enfrentamientos con Gran Bretaña por la competencia económica y la construcción naval alemana que constituía un peligro para la seguridad británica.
Muchos juzgaron que la política agresiva y los errores estratégicos de la Weltpolitik de Guillermo II fueron la sentencia para que el Imperio Alemán quedara en el aislamiento político de las potencia europeas y luego lo que los condujera irremediablemente a la I Guerra Mundial.
El ejército del Segundo Imperio Alemán gozaba de ciertos privilegios: el cuerpo de oficiales fue adquiriendo prestigio social y gracias a una serie de decretos imperiales el ejército estaba ajeno al control del Reichstag, eran una especie de “estado” dentro del Estado. Y, a cambio, el ejército juraba lealtad a la monarquía, defendiendo los derechos reales, siendo conservadores, antisocialistas y fundamentalmente antipartidarios.
Ejemplo de este poder que poseía el ejército en el II Reich lo demuestra claramente el almirante Alfred von Tirpitz (Ministro de la Marina desde 1897 hasta 1916), quien incrementó armamentos, buques, acorazados, etc. con la mejor tecnología, a su vez promovió la construcción de una gran flota submarina alemana, siempre amparado por el Kaiser, con el fin de afianzar los intereses coloniales del Imperio y poder competir con la Armada Real del Reino Unido. Sin embargo los elevados gastos del Ministro de Marina Imperial resultaron un gasto extremo para la economía del Imperio Alemán, repercutiendo negativamente en el nivel de vida de los trabajadores.
En las elecciones del Parlamento del año 1912, gana por un tercio de los votos el Partido Social Demócrata (SPD) de tendencia marxista, quienes demandaban una reforma del sistema electoral más democrática y exigían un régimen parlamentario. Sin embargo el cambio no fue posible: el gobierno quedó en manos de una sucesión de coaliciones conservadores, apoyados por liberales de derecha y los clérigos católicos, quienes estaban a favor del Kaiser.
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