El ocaso de la I Guerra Mundial

Viene del artículo: La Gran Guerra - La I Guerra Mundial
Como mencionamos en el artículo anterior el pangermanismo y el militarismo de la doxa alemana habían apoyado al Imperio a que participe de los conflictos bélicos. Pero en el largo transcurso y el rigor de la I Guerra Mundial debilitaron la moral y la admiración hacia el Kaiser Guillermo II. Al mismo tiempo que fue disminuyendo la autoridad del Kaiser, los militares acumularon progresivamente el poder.
En 1917 dos motivos produjeron un cambio en la situación militar de la Gran Guerra: el primero fue que Estados Unidos declarándose neutral se incorpora en la Guerra dicho año. El Mando Supremo del Ejército del Imperio Alemán, representado por el Mariscal de Campo Paul von Hindenburg y el General Erich Ludendorff, forzó al Imperio para que comenzara la guerra submarina sin restricciones contra el Reino Unido. Y como consecuencia, Estados Unidos se incorporó al bloque de los “Aliados”. A su vez, durante 1917, Hindenburg y Ludendorff exigieron a Guillermo II que despidiera al canciller Theobald von Bethmann Hollweg; quedando ambos militares realmente gobernando el Imperio.
El segundo motivo fue que Rusia se retiró de la guerra. Señalemos que en 1917 se produjo la Revolución Rusa, en la cual se destituyó al Zar imponiéndose un gobierno comunista bajo la dirección de Lennin. Dicho gobierno comunista firmó el tratado de Brest-Litovsk en 1918, por el cual Rusia cedía gran parte de su territorio a Alemania y al Imperio otomano a cambio de poner fin a la guerra en el frente oriental.
En el año 1918 el espíritu bélico, tanto de los Aliados como de los Imperios centrales, estaban abatidos por dificultades militares como económicas. Sin embargo, durante la primavera (marzo-abril) de ese año Alemania intenta una última ofensiva en el oeste; la cual fracasó ante la contraofensiva de los Aliados por la ayuda que les proporcionaba Estados Unidos, obligando a los Imperios centrales a replegarse sobre sus fronteras. Sin poder resistir esta contraofensiva los Imperios centrales fueron entregándose: primero el Imperio Otomano (Turquía), luego el Astro-Húngaro y finalmente el Imperio Alemán.
Al mismo tiempo que las tropas de los imperios centrales eran vencidas en las fronteras, dichos imperios enfrentaban grandes dificultades internas; por ejemplo, en Austria se producían movimientos independentistas y en Alemania se engendraba la revolución espartaquista (de carácter comunista).
Continúa en el artículo: Causas del fracaso en el frente occidental del Imperio Alemán y los 14 puntos de Wilson
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