¿Por qué los libros tienen
un signo negativo para los
adolescentes?

Viene del post El rechazo adolescente a los libros
Como venimos desarrollando en los post anteriores hay un rechazo de los adolescentes a los libros y dijimos que tras el aparente rechazo expresado de forma conciente hay un rechazo inconsciente. Este rechazo inconsciente cumple para el adolescente un doble objetivo:
1- por un lado, vengarse de los adultos por haberlos engañado. No se trataba de llegar a ser grande (un niño grande) si no de transformarse en un adulto, el precio que se les impone para llegar a ser considerados un igual.
2- Por el otro lado, rechazar ese objeto cuasi mágico y prohibido que puede obrar en ellos la transformación en eso que se espera de ellos y que es por cierto su
Los libros entonces para el adolescente portan un verdadero signo negativo. Pues se trata de algo que los cambiará para siempre, convirtiéndolos en aquello que más detestan: un adulto.
Y no es para juzgarlos mal. Esta parte, este rechazo sistemático es una muestra clara de que los niños son sanos hasta que socialmente nos encargamos de enfermarlos.
El rechazo a convertirse en adulto por parte un adolescente tiene que ver con lo que se le enseña y se les muestra. Un adulto es básicamente un tipo frustrado que en función de esas frustraciones se maneja en la vida. Un adulto es un tipo que de ninguna manera disfruta de lo nuevo, de hecho, lo nuevo es completamente inasequible para el adulto. Eso es lo que ven los adolescentes en el adulto y de hecho, no ven mal.
¿Cuántos ejemplos tiene el adolescente de personas mayores que a través de los libros, el estudio o lo que sea, disfrute realmente de ser un adulto?
Alguna persona puede decir: Yo soy ese ejemplo para mis niños. Yo me he desarrollado en función de lo que deseaba hacer, he proseguido mis estudios, me he recibido y he logrado vivir de eso, por lo que me siento perfectamente feliz siendo quién soy.
Otros pueden decir: Bueno, yo no estudié ni me recibí de nada, porque tenía que trabajar aunque me hubiera gustado realizar tal o cual estudio, pero, leo compulsivamente todo lo que puedo a cerca de esa materia que me hubiera gustado realizar y por eso puedo ser feliz también, además de que no he sepultado para siempre el hecho de recibirme en algún momento, porque los sueños no pueden ser abandonados.
Y no faltará quién diga: A mi no me interesó jamás ser un profesional o estudiar pero soy curioso y me gusta leer. Leo todo lo que me interesa cada vez que el tiempo me lo permite, y, por eso leer tiene que ver con mi felicidad.
Pero, debemos notar que estas personas son personas que tienden a desaparecer en la infinidad de casos que tienen –tristemente– que afirmar lo contrario.
Sigue en el post ¿Cuáles son los ejemplos que los adolescentes tienen para con el hábito de la lectura?
Los libros como clave de acceso al mundo adulto. Ver post Los libros vs. Niños y adolescentes. En el post anterior hablamos a cerca de la relació...