Los libros Vs. niños y adolescentes
(Primera entrega)

Tan solo unas décadas atrás parecería un planteamiento raro e incluso desmedido, pero hoy en día es un planteo que regularmente conflictúa a padres y maestros. Los niños de hoy en día no leen. Y se busca las causas de este fenómeno en el auge de la imagen de las últimas décadas particularmente a partir del desarrollo masivo de contenidos para niños a través de las masmédias, internet y la computación.
Hoy en día la mayoría de los clásicos universales que se tomaban como certeros introductores al hábito de la lectura tienen su versión fílmica o directamente han sido superados por héroes de diferente tomados de la literatura Pulp, tales como los superhéroes y los antihéroes típicos del género del policial negro. Por otro lado tenemos la sensación de realismo aportado por los videojuegos e internet que hace que el libro quede relegado casi como elemento obsoleto de la cultura para las nuevas generaciones.
Los padres reconocen que ellos tampoco leen por el tren de vida que los empuja a "ahorrar" tiempos, estrechando su vida contra la pantalla del TV como máximo esparcimiento.
Entonces, en medio de esta realidad: ¿cómo hacer para que los chicos lean?
Parece una misión imposible, y los mecanismos escolares a este fin acumulan derrotas en cantidades sorprendentes con el sistema de la imposición de lectura. Sin embargo, algunos títulos considerados como literatura adolescente y que tienen versiones filmicas y que además es comprobable que son consumidos en una gran mayoría por preadolescentes y adolescentes tienen record de ventas a nivel mundial.
Este solo hecho debería ponernos sobreaviso de que algo extraño sucede. Si Millones de preadolescentes y adolescentes se entregan con pasión indecible a la lectura de los libros tales como la saga "Crepusculo", "El señor de los anillos" o "Harry Potter" a pesar de ser novelas de larga extensión y muchas veces de lenguaje algo complejo.
Otro hecho singular, que deberíamos tener en cuenta es la cantidad de jovenes y preadolescentes que tienen blogs o que participan de ellos escribiendo artículos de diversa índole.
Estos dos elementos combinados nos dan la pauta de que los niños y adolescentes no rechazan la literatura (ya que muchos incluso escriben) si no la imposición de la lectura como a cualquier otra imposición. Se le ha dicho que el leer es algo que los acerca a los adultos y al ser "adulto" o cualquiera de todos los tags que se asimilan y conforman a los ojos de niños y adolescentes el ser adulto, tales como "el tener cultura", "el saber gramática", el "expresarse con corrección".
Los niños y adolescentes rechazan "el mundo de los adultos" señalado por los adultos como un mundo "Serio, extremadamente formalista y que no depara ninguna satisfacción".
¿Es de juzgar entonces de que no quieran saber nada con aquellas cosas que pueden servirle de pasaporte a ese mundo?
Sigue en el post Los libros como clave de acceso al mundo adulto