Obama anunció
El fin del combate en Irak

El discurso de Obama anunciando el fin del combate en Irak y el consecuente retiro de tropas definitivamente de la tierra iraquí fue pronunciado este lunes.
Se trata de un discurso medido, ajustado y en el que no hay lugar para grandilocuencias o exaltaciones. No se habla de éxitos o de triunfos. Es como si el aparato sensacionalista hubiera dejado de funcionar por un lapso indeterminado.
Si bien es cierto que el discurso tiene todos los tips de la doctrina estadounidense1 de tomarse como líder del mundo libre (por tanto eje y ejemplo de qué es un mundo libre y qué no) y arrogarse para sí el deber y la misión redentora para con la humanidad, dando argumento a su postura decididamente intervencionista; también es cierto que se percibe un esfuerzo de moderación en el decir.
El discurso comienza anunciando el fin del “combate” en Irak, para pasar a explicar que si bien la guerra ha sido acompañada de una recesión larga y penosa, este hecho histórico (intervención en Irak) debe dejar dos mensajes:
Para el pueblo de EEUU:
“este momento histórico debe servir como recordatorio para todos los estadounidenses de que el futuro está en nuestras manos si avanzamos con confianza y determinación”
Para el mundo:
“que Estados Unidos de América tiene la intención de retener y afianzar su liderazgo en este joven siglo”.
Luego aclara que:
“Desde este despacho, hace siete años y medio, el Presidente Bush anunció el inicio de operativos militares en Irak. Mucho ha cambiado desde esa noche. Una guerra para desarmar a un estado se convirtió en una lucha contra la insurgencia. El terrorismo y la pugna sectaria amenazaron destrozar a Irak”.
Y esta aclaración es fundamental porque pre-anuncia un giro bien claro:
Por un lado, se desvía la guerra de Irak a Al queda y por el otro, se sustituye la fuerza de ocupación por fuerza diplomática
Porque:
“La Operación Libertad Iraquí ha terminado, y el pueblo iraquí ahora tiene la responsabilidad primordial de la seguridad de su país”.
Además:
“a pesar de que Irak sigue sufriendo ataques terroristas, el número de los incidentes de seguridad ha sido entre los más bajos registrados desde que empezó la guerra”.
Por lo que:
“Hemos perseverado porque compartimos esta convicción con el pueblo iraquí: la convicción de que de las cenizas de la guerra puede nacer un nuevo inicio en esta cuna de la civilización. En este notable capítulo de la historia de Estados Unidos e Irak, hemos cumplido con nuestra responsabilidad”.
“Debemos usar todos los elementos en nuestras manos –incluida la diplomacia, nuestro poder económico y el poder del ejemplo que da Estados Unidos– para proteger nuestros intereses y apoyar a nuestros aliados”.
“Y debemos proyectar la visión de un futuro que se basa no solamente en nuestros temores, sino también en nuestras esperanzas, una visión que reconoce los verdaderos peligros que existen alrededor del mundo, como también las posibilidades ilimitadas de nuestros tiempos”.
Es decir; el discurso tiene dos conceptos básicos “dar vuelta la página” y “ahora nos toca a nosotros” (para nosotros mismos).
“debemos dedicarnos de lleno a estos desafíos que enfrenta nuestro país con la misma energía, determinación y reconocimiento del propósito común que vemos en nuestros hombres y mujeres de uniforme que prestaron servicios en el extranjero. Pasaron cada prueba que enfrentaron”.
Por otro lado, el nudo del mensaje, incluso la verdad del mensaje que con tanta cautela y dosificación se ha expuesto, sin hacer mención a viejos alardes, incluyendo una tibia y liviana autocrítica es el siguiente:
“En una era sin ceremonias de capitulación, debemos ganar la victoria
por medio del éxito de nuestros aliados y la fortaleza de nuestra propia nación”.
Es decir, olvidemos rápido este suceso, transformémoslo rápidamente en un suceso histórico (pasado, obviamente) y sobre todo no pensemos en que de ninguna manera ganamos la guerra por que ellos la ganarán por nosotros y además, nos queda como consuelo nuestra guerra interna (crisis económica, desempleo, déficit record, etc.)y Al-queda.
1 El valor y el arrojo del pueblo para soportar el sacrificio que demanda su deber de preservar la condición democrática en su tierra y en el mundo, entendiendo que si en el mundo no hay democracia eso pone en riesgo la propia democracia por un lado, y la fuerza armada, el poderío económico, la clase media y la educación como pilares fundamentales de la sociedad.
Taller Literario: Ejemplos sobre la continuidad semántica en poesía. Cuando elaboramos un poema sea en verso libre, blanco, o rimado, tenemos que ten...