5 Claves para reconocer...
...a un fastidioso de camino al trabajo.

1. Pase lo que pase el fastidioso comienza el día en el preciso momento en que gustaría culminarlo y culmina el día en el preciso momento en el que no soporta que aún no haya concluido.
2. Si el día se presenta con un clima maravilloso, sol cálido, briza suave, humedad justa y presión atmosférica agradable, el fastidioso utilizará ese día para hacer cuentas de lo que debe o se quedará encerrado en casa porque descubrió que hace tiempo que no está un rato a solas en “su hogar”. Si el día se presenta con un clima desfavorable y chocante, viento, nubes y humedad como para echarse a pescar en las paredes, el fastidioso, se dirá que aun así, debe hacer ejercicios, porque “al cuerpo hay que cuidarlo” o saldrá a realizar tantos trámites como le sea posible.
3. Si el fastidioso tiene todo el día para descansar desayuna de forma ligera y de pie “porque no quiere perder el único día que tiene para descansar”; ahora bien, si el pesimista tiene un día agitado, con muchas actividades que le exijan desgaste físico y mental, seguramente tomará un desayuno pesado y excesivo y no se levantará de la mesa hasta no haber acabado el último bocado.
4. Si el
5. Si el fastidioso tiene que viajar a su trabajo en su propio auto se decidirá por ir rápido sí y solo sí, tiene la seguridad de que su jefe o empleador no está ahí para verlo llegar temprano. De no ser así, cambiará el recorrido “porque ya está cansado de ir por el mismo camino siempre” o tomará “atajos” que desconoce. Si por casualidad el jefe o empleador se topa con el fastidioso llegando justo a tiempo, el fastidioso le recriminará de que este “lo controle tanto, justo a él (o ella) que siempre ha sido puntual”