Humor: Historia de un tipo correcto, correctísimo

Humor:

Historia de un tipo correcto, correctísimo

Juan Alberto, era un tipo tan correcto, que no poseía estilo de vida con tal de no deberle a nadie. Juan Alberto era un tipo tan correcto que nunca se sacaba los zapatos para no verse "a medias". 

Tan correcto pero tan correcto era Juan Alberto que si te pedía la hora te la devolvía a los sesenta minutos. Increíble de correcto el tipo.

Pero eso no es nada.

Era tan correcto que si lo puteabas te pedía disculpas. Y es así, por que se trataba de un tipo tan pero tan correcto que los Santos lo tenían en estampita.

Tan Correcto era Juan Alberto que no andaba en bicicleta por no pedalear a nadie. Era tan pero tan correcto que corría los colectivos que se le pasaban a otros.

Por que Juan Carlos era tan correcto que no tomaba colectivos porque a él todos los colectivos, por un lado lo dejaba bien y por el otro, no. Era pero tan desmesuradamente correcto que un día le encontró una mosca en su plato de sopa y no llamó al mozo hasta que la mosca no terminó de beber. 

Realmente correcto y sobre todo correcto.

Tan pero tan correcto era Juan Alberto que si fantaseaba con la mujer de un amigo, fantaseaba que la mina y su amigo eran muy felices juntos. Hasta soñando el tipo era correctísimo. Tan increíble correcto era el tipo que una vez tuvo un sueño erótico con una vecina recién llegada y al otro día fue para reconocerle el hijo.  

Tan correcto era Juan Alberto que la única vez que tuvo un gran día, lo trozó en partes iguales y lo repartió entre los pobres. 

Realmente correcto. Único e insuperable en su correctitud.

Tan pero tan compulsivamente correcto era Juan Alberto que una vez, se quedó dormido en un bar y pagó estadía. Tan correcto pero tan correcto era Juan Alberto que cuando se burlaban de él, agradecía de que se lo tenga en cuenta. Imposible de correcto, era el tipo.

Tan pero tan correcto que cuando lo atropelló un camión, le salió de testigo al conductor; incluso, fue tan pero tan correcto que según lo que cuentan las malas lenguas, la única vez que le pidió la mano a una mujer fue para probarle unos guantes.

Sobre el autor

Conectado:
Puntaje: 337
Artículos: 376
Nombre: Skywalker
Mini bio: Me interesa la Ciencia Ficción, los autos, la tecnología, la literatura en general, la música, el marketing y la cultura en general.
Social:

Sobre este artículo

Autor: Skywalker
Fecha de publicación: 03-08-2011 09:07:32
Visitas: 315 visitas
Comentarios: 0
A personas le ha gustado el artículo y a no les ha gustado

Más artículos de Skywalker
Ver todos

  • Envianos tu comentario

    Tu nombre:
    E-Mail:
    (no es publicado)
    Comentarios:
    Avisarme si responden mi comentario:
    Suscribirme al boletin:
    Código de seguridad:

    Otros autores en CulturaReviu

    Han visitado este artículo buscando...

    Humor Historia