Psicología en aforismos: La pérdida, entre la melancolía y nostalgia.

Reflexión psicológica:

Psicología en aforismos:

La pérdida, entre la melancolía y nostalgia.

 


 

 

1. La melancolía excede a la nostalgia desbordándola, así pues, por mucho de que una nostalgia bien cultivada pueda enmascarar una posición melancólica siempre termina por caer como un velo insuficiente. 

2. La melancolía no es nostalgia por la simple razón que en la nostalgia entra en juego la añoranza de un estado anterior (perdido irremediablemente) y en la melancolía entra en juego, la insistencia compulsiva de sostener presente que no se puede perder de ninguna manera.

3. Lo perdido en la nostalgia es irreparable; se ha perdido y no se puede restituir más que imperfectamente mediante la evocación; en la melancolía hubo algo que se debió perder pero que el yo entre elegir reconocer la pérdida y modificar una parte de sí, conforme a lo que se perdió, de manera tal de poder negar la pérdida; podríamos decir que, el yo en vez de asumir la pérdida de algo, lo hubo de incorporar en su interior.

4. Nostalgia y melancolía difieren grandemente cuando uno considera además del mecanismo el objeto destinado a perderse: en la nostalgia siempre lo perdido es algo que el yo tuvo o fue o bien una persona que de alguna manera evoca a lo que el yo tuvo o fue. En la melancolía lo que se pierde en las profundidades del yo, no es lo que se tuvo o lo que fue, sino la vigencia de lazo afectivo y un determinado modo de relación en ese lazo afectivo en la que el yo encontraba sustento.

5. En la melancolía se puede asumir que lo perdido es una persona determinada o bien, algo que el yo tuvo, pero, no es correcto. La prueba es que, si la persona re-aparece o si la persona puede volver a tener lo que tuvo y se ha perdido, la melancolía persiste en autorreproches y autohumillaciones.

6. Es decir, no hay posibilidad restitutiva en la melancolía, tal como si el melancólico dijiese: si ahora dispongo de lo que me vi privado con anterioridad (persona, cosa, etc.) no lo puedo disfrutar como entonces, puesto que ahora no soy digno.

7. La aparición de la nostalgia nos muestra que hubo un atravesamiento de la persona por un proceso de duelo en el que, se desvinculó lentamente de lo perdido y por tanto, reconoció esa pérdida; esto es por lo que, se puede evocar diversos momentos de ese desvincularse punto por punto del objeto a perder o a reconocer como perdido.

8. En la melancolía, no hay lugar para el duelo, dado que la pérdida es algo que atañe a la constitución del yo. Perder ese objeto implica perder el propio sustento.

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Nombre: Daniel Adrián Leone
Mini bio: Soy escritor y librepensador, me gusta investigar y reflexionar sobre lo humano, la escritura, el arte, en general. Dirijo y escribo la Revista Digital de Psicología Ayúdame Freud.com, edito, corrijo y colaboro con artículos en Cultura Reviu.com
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Daniel Adrián Leone dijo hace 6 meses:
Puntaje: 0
Hola Sebastián; gracias por tu participación, te cuento que en breve publicaré un artículo profundizando la relación entre nostalgia-duelo y duelo-melancolía tal como lo solicitas. Saludos.

Daniel Adrián Leone.
Sebastián Ponce dijo hace 7 meses:
Puntaje: 0
Me pareció interesante, pero me gustaría saber si podrías profundizar un poco la relación entre nostalgia-duelo y duelo-melancolía.

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