¿Qué es y cómo funciona un sextante?

La navegación es una práctica muy antigua y que, desde siempre, ha exigido del hombre una capacidad tecnológica-técnica muy precisa.
No solo la capacidad tecnológica en función de las mejoras y elección del material usado en la construcción de todo tipo de navíos (la que varía con cada tipo de embarcación y la función asignada al mismo).
Sino que ha exigido una tecnología muy especial en lo tocante a la referencia de lugar, es decir, a la posibilidad de establecer de manera precisa y sin lugar a dudas, el lugar-posicionamiento en el que se encuentra determinada embarcación. Evidentemente esto ha hecho que la industria naviera fuese la principal mentora de los instrumentos de precisión en general, y de los instrumentos de precisión destinado a obtener un punto de referencia cierto, en particular. Entre ellos encontramos a este instrumento –el sextante–
El sextante es un antiguo instrumento de navegación que se
sigue utilizando en nuestros días. Se trata de un instrumento capaz de
permitirnos calcular la posición del observador a partir del ángulo formado por
el Sol o una estrella determinada cuya posición nos es conocida en una hora
determinada. 
Este aparato deriva de otro muy parecido que se llamó octante y que fue inventado hacia mediados del siglo XVIII, y fue de tal éxito que acabó por suplantar
definitivamente al astrolabio heredado de los árabes.
Esencialmente, el instrumento de navegación denominado sextante consiste en un cuadrante fijo que se halla dividido en grados y unidades al que se haya unido a un brazo móvil en el que se ha fijado un espejo. Otro espejo sujeto al cuadrante desvía la luz reflejada por el primer espejo hacia una suerte de mira. El observador ha de mover el brazo hasta que la imagen del sol, (o de la estrella ele
gida) aparezca reflejada en los dos espejos de manera tal que coincida claramente con la línea del horizonte. Una vez realizado este fundamental ajuste, se leen los grados que marca el brazo móvil sobre el cuadrante. Esta medida corresponderá a la altura del sol (o de la estrella elegida) sobre el horizonte.
Este punto básico de referencia, la altura del sol sobre el horizonte, los dará la posibilidad de calcular con precisión la latitud y la longitud en la que nos ubicamos, pero, todavía precisamos un dato más: la hora precisa en la que hemos determinado la medición con el sextante.