Reflexión: Sobre las Vacaciones

Las vacaciones son realmente indispensables para todo el mundo más allá de las actividades que desarrolle, la edad que tenga y la clase social a la que pertenezca. Desde el niño pequeño al anciano, todos precisamos de este intervalo que llamamos “vacaciones”. Generalmente se asocia las vacaciones a algún tipo de viaje. Esto no es casualidad, el viaje, representa un cambio de escenario, y por lo tanto, un cambio de rutina, una interrupción de las relaciones diarias que uno tiene para con las obligaciones, para con las personas con las que nos vinculamos a diario, etc.
El gran viaje de vacaciones.
Es una realidad que muchas personas no disponen del tiempo y del dinero preciso para realizar el viajar. Y ambas cosas son ingredientes fundamentales a la hora de planificar
Muchas personas planean un “gran viaje” asociando literalmente gran viaje a grandes vacaciones, el hecho de que el destino elegido sea magnifico es una promesa de unas grandiosas vacaciones y de un gran premio que recompensa una vida generalmente acechada por las preocupaciones y un ritmo de vida estresantes.
Pero, en relación a esto debemos evaluar nuestras posibilidades reales de disfrutar de semejante viaje. Las vacaciones tienen que ser un tiempo de descanso que nos rehabilite para continuar tras la vuelta con la vida de rutinas y presiones. Por lo tanto debemos tener en cuenta no sacrificar esta gran y necesaria posibilidad en aras del gran viaje que queremos darnos como “recompensa”.
No pocas veces sucede que la persona y/o su familia, retorna del viaje más cansado y agotado que si hubiera continuado con la vida normal. Esto se da por la falta de criterio y evaluación que sencillamente podemos definir como:
¿Qué puedo realizar dentro de lo que quisiera que me represente realmente un tiempo de descanso?
Es sencillo de entender. Lo ideal sería que tengamos en cuenta lo siguiente, si disponemos de quince días de vacaciones y queremos que nuestras vacaciones incluyan un viaje no nos conviene invertir más de una semana en el viaje.
¿Por qué?
Simple. Para concentrar todo nuestro ser en disfrutar realmente del viaje de vacaciones. Idealmente podríamos pensar lo siguiente:
precisamos un par de días para relajarnos luego de un año de trabajo, al menos un día para efectuar todos los preparativos de último momento para el viaje. Y luego del viaje de vacaciones, podemos disponer de unos días para descansar del ajetreo del viaje en sí y además irnos adaptando paulatinamente a la idea de volver al trabajo.